Mi opinión sobre los deshumidificadores

Mi experiencia con los deshumidificadores

una pared con mucho moho y la misma sin moho

Tras mudarme a una zona con muchísima humedad, empecé a experimentar un problema que antes prácticamente no conocía. En esta zona hay muchísimos días con neblina y, durante buena parte del año, la humedad puede rondar tranquilamente entre el 80 % y el 90 %.

Lo curioso es que la casa es nueva y no tiene problemas de cañerías, filtraciones ni goteras. Sin embargo, aun así, empezamos a tener muchísimo moho en las paredes.

Durante años, la solución fue bastante simple: limpiar las paredes con lavandina. Y sí, funcionaba, pero solamente de forma temporal. Después de un tiempo el problema volvía a aparecer.

Además, limpiar constantemente con lavandina tampoco es precisamente agradable. Nos ardían los ojos, las manos sufrían bastante, había que tener cuidado con la ropa y, teniendo mascotas en casa que podían intentar lamer las paredes, había todavía más cosas de las que preocuparse.

La época en la que realmente podíamos disfrutar de un ambiente seco era el verano. Pero durante el resto del año la humedad volvía a hacerse notar.

Hasta que probamos un deshumidificador.

Y sinceramente, fue un cambio enorme.

Incluso en las habitaciones más húmedas, donde llegaban a formarse verdaderos charcos de agua sobre las paredes por la cantidad de humedad que se condensaba, el problema prácticamente desapareció.

El aire se sentía mucho mejor y, sobre todo, dejamos de tener los problemas constantes de hongos y moho.

Una de las cosas que más me sorprendió fue la cantidad de agua que podía extraer del ambiente. Los deshumidificadores que utilizamos tienen depósitos de unos 3 litros y, durante los primeros días, en algunas habitaciones llegábamos a llenarlos incluso dos veces al día.

Al principio extraían una cantidad enorme de agua porque la humedad acumulada era muy alta. Después, una vez que el ambiente alcanzó un nivel más estable, la situación cambió bastante. El aparato simplemente mantiene la humedad bajo control y ya no necesita trabajar de la misma manera.

Además, el sensor de humedad resulta muy útil. Cuando alcanza un nivel adecuado, el deshumidificador se detiene y, si la humedad vuelve a subir, vuelve a ponerse en funcionamiento. De esta manera no hace falta estar encendiéndolo y apagándolo constantemente.

Para una habitación normal, un deshumidificador común es suficiente. En cambio, para espacios mucho más grandes hace falta algo con mayor capacidad.

En nuestro caso tenemos una sala bastante grande, de aproximadamente 9 × 5 metros y con unos 10 metros de altura, además de una cocina que genera todavía más humedad. Para un espacio así necesitamos un deshumidificador más potente, pero una vez instalado, consigue mantener la sala perfectamente.

Y para mí, lo mejor de todo es la tranquilidad que genera.

Ya no tener que estar constantemente limpiando hongos, no tener que preocuparse porque las paredes vuelvan a ponerse negras y saber que, cuando pintemos nuevamente, la pintura debería poder mantenerse como corresponde es un cambio enorme.

Por eso, después de haberlos utilizado durante bastante tiempo, puedo decir que para nosotros los deshumidificadores fueron realmente un cambio de vida.

¿Qué tipos de deshumidificadores existen?

No todos los deshumidificadores funcionan de la misma manera ni están pensados para las mismas situaciones. Antes de comprar uno, conviene conocer las principales alternativas.

Deshumidificadores eléctricos con compresor

Son probablemente los modelos más habituales para utilizar en viviendas.

Extraen el aire de la habitación, condensan parte del vapor de agua que contiene y almacenan el agua resultante en un depósito.

Son especialmente interesantes cuando existe bastante humedad y se necesita extraer una cantidad considerable de agua del ambiente.

Para una habitación, dormitorio, sala o vivienda con humedad elevada, suelen ser una de las opciones más interesantes.

Deshumidificadores desecantes

En lugar de utilizar un compresor, emplean un material desecante que absorbe la humedad del aire.

Una de sus ventajas es que pueden funcionar bien en ambientes más fríos, donde algunos deshumidificadores con compresor pueden perder rendimiento.

Por otro lado, pueden tener características de consumo y funcionamiento diferentes, por lo que conviene comparar cada modelo antes de elegir.

Mini deshumidificadores

Son modelos pequeños y compactos, pensados principalmente para espacios reducidos.

Pueden utilizarse en habitaciones pequeñas, armarios, baños, oficinas u otros lugares donde no sea necesario extraer grandes cantidades de humedad.

Su principal ventaja es el tamaño y la facilidad de uso, aunque su capacidad de extracción suele ser mucho menor que la de un deshumidificador convencional.

Absorbehumedad

También existen productos antihumedad que no necesitan electricidad.

Normalmente utilizan sustancias capaces de absorber la humedad del aire y acumularla en un recipiente.

Son económicos y prácticos para lugares pequeños como armarios, cajones o determinados espacios cerrados.

Sin embargo, para una habitación completa con un problema importante de humedad, su capacidad suele ser muy inferior a la de un deshumidificador eléctrico.

¿Qué deshumidificador conviene elegir?

No existe un único deshumidificador que sea el mejor para todo el mundo.

La elección depende principalmente de cuánto mide el espacio, qué nivel de humedad existe y cuánto agua necesitamos extraer del ambiente.

Para una habitación pequeña puede ser suficiente un modelo compacto. Para un dormitorio convencional, un deshumidificador eléctrico de capacidad media puede ser una opción mucho más apropiada.

En espacios grandes, salas o ambientes especialmente húmedos, conviene buscar modelos con una mayor capacidad de extracción.

También hay otros factores que merece la pena tener en cuenta:

  • Capacidad de extracción diaria.
  • Capacidad del depósito.
  • Consumo eléctrico.
  • Nivel de ruido.
  • Tamaño del aparato.
  • Sistema de drenaje continuo.
  • Sensor de humedad.
  • Apagado automático.
  • Temporizador.
  • Facilidad de limpieza.

¿Cuántos litros debe extraer?

Una de las cifras que más aparece al comparar deshumidificadores es su capacidad de extracción, normalmente expresada en litros por día.

Pero hay que tener cuidado con este dato: la cantidad real de agua que extraerá el aparato dependerá de las condiciones del ambiente, especialmente de la temperatura y la humedad.

Por eso, no conviene elegir un modelo únicamente porque tenga una cifra de litros por día muy elevada.


Deshumidificador eléctrico o absorbehumedad: ¿cuál es mejor?

Depende del uso.

Un absorbehumedad puede ser suficiente para un armario, un cajón o un espacio pequeño donde simplemente queremos reducir algo la humedad.

Un deshumidificador eléctrico, en cambio, es mucho más adecuado cuando queremos controlar la humedad de una habitación completa o cuando existe un problema importante y constante.

En mi caso, teniendo niveles de humedad tan elevados, un simple absorbehumedad nunca habría sido suficiente. La cantidad de agua que había que retirar del ambiente era demasiado grande.


¿Vale la pena comprar un deshumidificador?

Por mi experiencia, si tenés un problema constante de humedad en casa, considero que sí puede valer muchísimo la pena.

Eso sí, hay que entender qué problema estamos intentando solucionar.

Un deshumidificador puede ser una herramienta muy efectiva para controlar el exceso de humedad del aire, pero no sustituye la reparación de una filtración, una fuga, una gotera o un problema estructural.

Si el agua está entrando desde el exterior o existe una fuente constante de humedad que no se ha solucionado, primero hay que atacar esa causa.

Pero cuando el problema está principalmente relacionado con una humedad ambiental elevada, un buen deshumidificador puede marcar una diferencia enorme.

En mi caso particular, pasar de limpiar las paredes constantemente a simplemente dejar que el aparato controle la humedad fue, sin ninguna duda, una de las mejores decisiones que tomamos para la casa.

Si estás buscando uno, podés consultar nuestras comparativas y guías para encontrar el modelo más adecuado según el tamaño del espacio y el nivel de humedad que tengas.